Un verdadero papelón ocurrió en el final de la serie por la Copa Davis entre Argentina e Italia, ya que el equipo visitante tuvo que abandonar el court central del Parque Sarmiento en medio de un escándalo como consecuencia de que parte del público argentino estuvo a punto de agredir físicamente a los tenistas italianos.
El único “pecado” que cometieron los italianos fue ganar la serie que les permitió clasificarse a los cuartos de final de la Copa Davis (enfrentarán a Bélgica, que dio el batacazo al eliminar a Alemania) y desplazar a Argentina a jugar el repechaje con un rival que se conocerá en el mes de abril.
La máxima cabe para todos los deportes y en cualquier ámbito: “Hay que saber perder”. Así como es muy difícil ganar algo en cualquier ámbito y la sensación es indescriptible, perder está dentro de lo normal y hay que aprender a convivir con eso.
Argentina defendió sin éxito el título del 2016 al caer con Italia por 3-2 en el Parque Sarmiento, y por ende es repudiable que se hayan registrado incidentes en el festejo italiano.
Cuando el equipo argentino se retiraba al vestuario, Diego Schwartzman junto a un miembro del cuerpo técnico increparon a los italianos por festejar. Según se vio, el hecho -por suerte- no pasó más allá de algún empujón y gritos.
“Lo que pasó en la cancha no tiene importancia. Uno de los integrantes del cuerpo técnico italiano tuvo una reacción fuera de lugar hacia el público. Y uno de nosotros le marcó que estaba mal lo que había hecho”, explicó Orsanic, en la posterior conferencia de prensa.
Por su parte, Carlos Berlocq se llevó a un cansado y dolido Guido Pella a la zona de camarines y fue ahí que se cruzaron con los italianos. Claro que todo no terminó. Los jugadores italianos tuvieron que “huir” de la cancha hacia el sector de vestuarios en forma “despavorida” en medio de agresiones verbales, que por poco no se transforman en físicas. Una locura generalizada de un sector de hinchas que también se encargaron de “molestar” a Fognini con gritos desubicados en el transcurso de varios puntos del encuentro lo que hizo que el juez de silla tuviese que llamarles la atención en reiteradas oportunidades de un partido “caliente” donde estaba mucho en juego.
Una mancha más a la organización que en definitiva dejó mucho que desear, ya que se presentó un predio en el Parque Sarmiento, en el barrio porteño de Saavedra, que no estaba a la altura de un acontecimiento como es la Copa Davis y donde además se presentaba el equipo argentino, último campeón de la Ensaladera, que no contó con su máxima figura, Juan Martín Del Potro.
SUSCRIBITE a esta promo especial