A diferencia de los deportes colectivos que se conocen en nuestro país, el kabaddi tiene la particularidad de jugarse sin pelota. Existen tres formas de disputa: Circle Kabaddi, Beach Kabaddi y Kabaddi Indoor, modalidad que se eligió para disputar en el Campeonato Mundial en el que participó el seleccionado argentino. En esta última variante, se enfrentan dos equipos de siete jugadores (cinco suplentes) durante dos tiempos de 20 minutos, en una cancha de 12,5 x 10 metros, en la que cada conjunto ocupa una mitad del campo. El juego comienza cuando uno de los equipos envía a uno de sus miembros, denominado “raider” (asaltante) al terreno contrario. Este debe tocar a un rival, que queda inmediatamente eliminado, y volver a su campo sin ser capturado, lo que suma un punto. En cambió si es atrapado, la suma es para los contrarios. Específicamente, para sumar puntos para su equipo, el “raider” debe hacer lo siguiente:
1) Intentar tocar algún rival sin salirse del rectángulo que está invadiendo.
2) Si logra tocar a un rival, debe volver a la línea de donde partió (la línea central), dado que al tocar dicha línea sumará los puntos por los jugadores que haya tocado, los cuales quedarán fuera de juego momentáneamente.
3) Deberá estar muy atento, dado que los defensores podrán detenerlo en cualquier momento, para tratar de no dejarlo volver a la raya central. Cualquier tipo de contacto entre el atacante y los defensores es considerado como tal: es decir, si alguien intenta detener al “raider” y éste forcejea (sin empleo de puños o patadas) y logra llegar a la línea central, el “raider” sumará puntos por el defensor o los defensores que intentaron detenerlo.
4) Un defensor pierde un punto por salirse del espacio de juego durante el ataque.
5) Cada vez que un jugador sale de la cancha, el otro equipo gana un punto. Cuando el equipo defiende con éxito y no deja retornar al “raider” a su mitad, la defensa suma 1 punto. Así, el equipo con más puntos al final del juego gana.
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