“Si no para, no pasa”. El lema de la lucha por el tren eléctrico que llevan adelante desde el viernes pasado vecinos de Hudson y Pereyra volvió a escucharse ayer durante las reuniones que representantes de las asambleas locales mantuvieron con funcionarios de diferentes niveles. Mientras tanto, el servicio de pasajeros que debió llegar a City Bell días atrás, sigue suspendido por tiempo indeterminado.
Los autoconvocados piden que sus estaciones, situadas en los 19 kilómetros que median entre Berazategui -donde hoy culmina su recorrido el tren- y City Bell sean incluidas en el diagrama inicial del servicio eléctrico; al no contar aún con sus andenes adaptados a la altura de las puertas de las nuevas formaciones, se había anunciado que seguirían cubiertas por micros especiales durante algunas semanas.
Sin embargo, esta oferta del ministerio de Transporte de la Nación fue rechazada. “Queremos que se corrija la discriminación a la que nos someten” advirtieron en Hudson: “adaptaron las otras estaciones y nos dejaron afuera, es inaceptable; al menos, que monten por ahora andenes con estructuras tubulares, tal como habían insinuado”.
En Pereyra, donde funciona una escuela con 1.200 alumnos, se pidió además la habilitación de “un cruce peatonal seguro para que los chicos no corran peligro”.
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