En un clima de creciente preocupación vecinal por la inseguridad en barrio Norte, ayer hubo un nuevo robo en una casa de esa zona. Fue en 40 entre 7 y 8, al mediodía.
Los dueños de la vivienda, un matrimonio de jubilados, habían salido cada cual a destinos diferentes. Entre las 12 y las 13, aproximadamente, el domicilio quedó desocupado.
Ese lapso les bastó a algunos ladrones -no se tienen certezas de cuántos- para forzar el portón de acceso haciendo palanca, según explicó el hijo de las víctimas.
Cuando rompieron esa abertura, se dedicaron a revisar toda la casa, especialmente en placares y otros muebles, de acuerdo al testimonio del hombre, entrevistado por este medio.
Por el desconcierto que generó la situación, los jubilados desconocían ayer a la tarde qué les habían robado. La presunción es que, al menos, se llevaron relojes y dinero.
La primera persona en llegar notó el desorden generalizado y pidió auxilio vía 911. El matrimonio accedió a denunciar el caso y algunas horas más tarde aún esperaban al cuerpo de peritos de la Policía Científica.
Enfrente y a 15 metros hay otra casa en la que hace tres semanas también entraron a robar. Aquel episodio sucedió también cuando no había nadie.
Ese asalto, sumado a otros hechos de inseguridad sucedidos en torno a la plaza Olazábal -muy cerca de la comisaría- impulsaron audiencias vecinales en las que se reclamó un acento en la prevención. Sin embargo, los casos continúan.
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