El astro del fútbol Lionel Messi pidió ayer por el fin de la guerra en Siria y salió en defensa principalmente de los niños en su rol de padre y embajador del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
“Un día de guerra es demasiado. Los niños de Siria llevan seis años sometidos a la violencia y crueldad de un conflicto que los tiene como rehenes”, expresó Messi.
El crack rosarino afirmó que tiene “el corazón destrozado” y solicitó ayuda a sus seguidores a través del programa fomentado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para sumar voces en contra de la guerra.
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