Ana María Balanzat
Jefa de Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas José de San Martín
Con pocas monedas se pueden comer muchas porquerías y esa decisión está en manos de niños muy pequeños atraídos por una oferta tan tentadora como poco saludable que, por lo general, se ve en los kioscos escolares. Poner a los chicos ante esa decisión es irresponsable por parte de los adultos. El problema siempre es complejo porque no hay prácticamente control de un adulto responsable en la mercadería que se ofrece a los chicos.
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