A los 89 años falleció Martín Jorge Lasarte, un prestigioso abogado y vecino de extensa raigambre en la Ciudad. Su partida provocó numerosas muestras de pesar en distintos ámbitos locales a los que él se vinculó y en los que cosechó afecto y respeto.
Hijo de María Angela Marino Aguirre y Martín Lasarte, había nacido el 23 de abril de 1927 en Pergamino, Buenos Aires y creció junto a sus hermanos Vicente - ya fallecido - y Marcos Antonio, a los que además de los lazos de sangre, lo unió un entrañable compañerismo.
En la década de los 50 llegó a La Plata para ingresar a la Universidad Nacional de La Plata, de la que se graduó como abogado.
Convertido ya en un profesional decidió que esta fuera su ciudad para vivir y conformar su hogar con su novia de toda su vida y a quien se mantuvo unido desde la adolescencia, Nilda Julieta Corallini.
La familia creció en la casa de diagonal 78 y 4 con los nacimientos de sus hijos Martín Jorge, Laura Julieta y Ignacio Mariano, quienes siguieron sus pasos profesionales y se recibieron de abogados.
Durante dos décadas ejerció su profesión.
También fue senador provincial por la Unión Cívica Radical Intransigente - UCRI -.
En 1971 ingresó a la Justicia como fiscal penal en San Isidro; al tiempo, fue designado juez criminal y más tarde juez de Cámara también en San Isidro.
Después lo trasladaron a la Cámara Penal de La Plata donde culmino su carrera judicial a los 67 años, momento en el que decidió jubilarse.
A partir de ese momento, ya con mas tiempo libre, aprovechó para viajar, recorrer la Argentina y conocer sus puntos turísticos más destacados.
Siempre junto a la compañía incondicional de su esposa, y en algunas oportunidades de sus hijos, también viajó en varias oportunidades a Europa y recorrió Leitza Navarra, lugar al que lo unían fuertes vínculos a raíz de que fue el sitio en donde vivieron sus antepasados.
También le gustaba leer, una actividad que le permitió mantenerse actualizado, pero también entretenerse. En el plano deportivo fue un moderado simpatizante de Boca.
Martín Lasarte fue un hombre sociable, con gran predisposición al diálogo y al encuentro, su personalidad de bien hizo que no le resultara difícil cosechar amigos, entre algunos de los mas cercanos estuvieron Carlos Alberto Ramirez Abella e Ideler Tonelli.
En su casa de Gonnet también disfrutaba de las reuniones con su hermano, hijos, 9 nietos y 3 bisnietos; fue un gran anfitrión de comidas familiares, multitudinarios encuentros que tan bien le hacían, según consignaron sus allegados.
La generosidad y un código de autoexigencia extraordinario fueron solo alguna de las virtudes que caracterizaron sus días y por las que sin lugar a dudas será recordado.
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