“Es un personaje tomado por la desidia, un hombre de inacción total. Y ese es el desafío que recoge la película, es decir: ¿Cómo hacer protagonista a un personaje a quien nada le importa?”, recordó Caetano en relación a las dificultades que le presentaba filmar a un hombre emocionalmente anestesiado, preso de una inactividad total provocada por su indiferencia y por su afición a la marihuana.
“En esta película la construcción del héroe fue muy difícil, porque se trata de alguien a quien no le importa nada. Todo es de una podredumbre humana tan grande que hace que este héroe sea muy difícil de identificarte”, apuntó el cineasta.
La película expresa con contundencia el hastío y el vacío existencial de los protagonistas, “huérfanos que viven en el cu... del mundo, todos con padres muertos y aprendices de hijos de pu...”, graficó Caetano.
“Parece una película de posguerra en un lugar donde no hay ley y donde reina la post dictadura, con ex militares que ahora son mano de obra desocupada y, en el medio, estos chicos huérfanos que son como víctimas y herederos, porque aprenden una especie de conocimiento macabro que se transmite de una generación a otra”, afirmó Caetano.
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