Hace casi dos años Victoria Vannucci inauguró, con bombos y platillos, un local de lencería erótica en un coqueto barrio porteño. Sin embargo, por cuestiones económicas y de rendimiento, ahora decidió cerrarlo. El problema fue el modo en que les avisó a sus empleados que se quedarían sin trabajo: les mandó un mensaje a través del WhatsApp. ¡Eso no se hace!
“Aprovecho para decir que la boutique va a cerrar sus puertas al público y agradecer el trabajo hecho. Como ya habíamos hablado anteriormente se hace muy difícil la situación en Argentina con los impuestos”, dice la mujer de Matías Garfunkel en el encabezado del “telegrama” que envió a sus empleados a través de su teléfono celular.
LES PIDIO AYUDA
Pero eso no fue todo. Además de informarles que quedaban desempleados de una manera muy liviana, les dejó una serie de directivas: “Ahora bien, necesito la colaboración para que me den el stock y guarden todo en cajas bien cuidadas las prendas y por líneas. La custodia está al tanto y va a ayudar al desarme. Y tienen un inventario compartido con el dueño del local para que todos sepan cuáles son mis cosas (ya que lo arme desde 0). Es muy importante que todos trabajemos en equipo”, añadió la empresaria, desde Miami, donde está exiliada junto a su familia.
Antes de cerrar su mensaje aseguró que “lamenta” darles esa noticia.
Sus empleados, indignados, hicieron circular el mensaje de texto que, una vez más, deja mal parada a Vannucci y la involucra en un escándalo en Argentina.
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