“Así no se puede vivir, nos van a matar a todos”. Ese es el sentir de uno de los tantos vecinos que salió de la reunión que se realizó en la delegación de Gonnet con los jefes policiales por la inseguridad. Fue tensa, con cruces fuertísimos y preguntas que no tuvieron respuestas.
La ola de ataques creció en los últimos días, especialmente en la zona más cercana a la localidad de City Bell, casi siempre por el camino Belgrano. Y no le pueden poner freno. Por eso las víctimas se organizaron y fueron a pedir explicaciones, pero también a exigir medidas urgentes: “Esto no es un cheque en blanco. En 15 días nos vamos a volver a juntar, para ver qué resultados se obtuvieron. Si la presencia policial en el barrio es la que queremos y se mantiene o, como suele pasar, hacen un poco de circo dos o tres días y después volvemos a lo de siempre”, comentó un frentista, indignado, al retirarse de la reunión que se extendió por 2 horas y de la cual participaron el comisario de City Bell, el responsable del Distrito Norte y la Policía Local.
Uno de los que organizó la charla contó que “hace mucho tiempo que se viene pidiendo por un trabajo en grupo”. En el barrio sostienen que los que actúan serían dos motochorros de City Bell que son muy conocidos por todos: “También por la Policía. Nos dijeron que ya le allanaron las casas y que tienen antecedentes. Pero están sueltos y son un peligro”, dijo un vecino.
Muchos de los que estuvieron presentes en la reunión con los jefes policiales aseguraron que están comprometidos a darles una mano, colaborando y aportando ideas. Pero si bien se fueron con promesas de mayor patrullaje, también lo hicieron con la esperanza de que cumplan.
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