En 1999 se registró una oleada de denuncias sobre abusos en escuelas, orfanatos e instituciones dirigidas por monjas católicas, curas y miembros de la comunidad eclesiástica en Irlanda. La iglesia católica en Irlanda ofreció compensaciones financieras a cambio de que las víctimas guardaran silencio. Los últimos reclamos fueron aceptados en septiembre de 2011.
Sin embargo, para diciembre de 2014 se habían recibido 16.626 denuncias, de los cuales 15.527 obtuvieron compensación financiera. .
Uno de los relatos más conmovedores fue el de Irene Kelly, quien en un libro detalló la crueldad a que eran sometidas la mujeres que ingresaban a esos centros hasta la década del 1960. Nunca imaginé una situación así recordó en el libro “Pecados de una Madre”, donde vincula el maltrato al hecho de tratarse de madres solteras.
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