Ocurrió en el norte de España, donde más de un centenar de personas celebraban un bautismo en el restaurante de un hotel y de repente salieron corriendo dejando una cuenta impaga de más de 2.000 euros y al personal del establecimiento perplejo ante lo que algunos ya consideran el “pagadiós” más grande de la historia.
Todo sucedió el lunes a la tarde en un hotel de la localidad de Bembibre, una localidad de la provincia de León. Antonio Rodríguez, propietario del lugar, contó que los comensales estaban bailando y “desaparecieron en un minuto. No fueron saliendo de cuatro yen cuatro. Se fueron todos de golpe”.
Voceros de la guardia civil investigan el presunto delito de estafa y están sobre la pista de un grupo de personas que serían de Europa del Este.
Los comensales habían abonado una seña, pero el importe que quedó impago ronda los 2.000 euros.
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