Hacía varios días que un limpiavidrios de entre 35 y 40 años se había ganado la confianza del personal de una confitería que funciona en la zona de 11 y 48, por lo que le habían permitido acceder al baño en varias ocasiones y le habían ofrecido alimentos.
Pero a las 11.30 de la mañana de ayer el hombre traicionó esa confianza: cuando bajó del baño y notó que la cajera no estaba en su lugar, le robó el teléfono celular, según observó “una clienta y quedó reflejado por una de las cámaras de seguridad” del comercio, confirmaron a este diario.
El dueño del negocio anticipó que a raíz de lo sucedido analizan “poner una recepcionista en la puerta”.
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