Cortes de luz
Morena Cordero expresa: “Vivo en la calle 18 entre 37 y 38; en el edificio de mitad de cuadra habilitado en 1991, cuando era el único de su tipo en esa zona de La Loma. Desde hace años veo que cada vez hay más edificios y las líneas de distribución eléctrica de baja tensión siguen siendo las mismas de siempre y lógicamente no aguantan semejante incremento del consumo energético. La lógica conclusión es que cada vez son más frecuentes los cortes de luz en esta cuadra. Muchas veces son totales y en otras ocasiones salta solamente una sola fase y según sea la que toque, distintos somos los vecinos que nos quedamos a oscuras. Esto se viene repitiendo verano tras verano, pero el de este año ha marcado todos los récords posibles. En una semana tuve que tirar tres veces alimentos guardados en la heladera y en el freezer. A una vecina se le quemó un ventilador recién comprado. Edelap debe ser investigada por algún organismo probo que verifique fehacientemente la falta de inversiones mínimas y se actúe en consecuencia pero tengo la sensación, basada en los hechos, de que esto nunca va a ocurrir”.
Voluntarios por paro docente
Raúl Paudidi opina: “Resulta ominosa la posición adoptada por la gobernadora Vidal para convocar a voluntarios en reemplazo de docentes para que dicten clases de apoyo en clubes de barrio y otras instituciones. El rótulo más benigno que se le puede aplicar a esta iniciativa es la de inconstitucionalidad, además de falta de respeto a un gran sector de la sociedad integrado, desde luego por los educadores, los alumnos y sus familias y al grueso de la gente. Quién se haría cargo de las cuestiones atinentes a la seguridad de los ‘alumnos’, a la higiene. Clases de apoyo de qué, si cuando se lanzó esta insensatez el ciclo lectivo aún no se había iniciado. No hay antecedentes de algo parecido en toda la historia argentina, de una iniciativa tan disparatada como irrespetuosa. Además me pregunto, cuáles son, al menos en La Plata, las entidades que se ofrecieron para albergar a los `voluntarios´, término eufemístico, que dictarían clases de apoyo, porque de haberlo hecho, estarían violando sus propios estatutos institucionales. Todo un disparate por donde se lo mire”.
El uso del poder
Rubén Giusso dice: “El que aspira a presidir una comunidad desea ejercer una noble función. El que preside debe ser un hombre reprochable, sobrio, equilibrado, ordenado, justo si es posible. El uso del poder se humaniza en la medida que es informado por la justicia y el poder se vuelve más poder cuanto más justo es y el hombre tanto más humano cuanto más determinado está por la presencia de un poder justo. Por el contrario, cuando el poder se separa de su alma, la justicia, el poder cambia de signo y se vuelca hacia la violencia, que contemplada desde esta perspectiva, muestra su desnaturalización. La ley tiene como finalidad el mantener las buenas costumbres o crear mejores costumbres que ayuden a una mejor convivencia. El juez tiene como finalidad compendiar el cumplimiento de la ley para el bienestar de las personas, es la persona de máxima autoridad; el que da el ser, el que configura el ser de un Estado o nación de forma que su actuación debe estar equilibrada y propensa a salvar que a condenar; a mantener la misericordia sobre la justicia. Los jueces de una nación deben ser ciudadanos que además de exhibir su máximo título, mantienen el orden social que debe constituir el ejercicio de su carrera”.
Recuerdos
Daniel E. Chavez señala: “Como todos los años, el Miércoles de Ceniza me trajo el recuerdo de mi primera experiencia de cercanía con la muerte y de afirmación de mi confianza en Dios. Porque fue este día, en 1984, cuando hallándome en Córdoba, en una comunidad religiosa de la Iglesia Católica, tuve una durísima vivencia. Tenía, allí, un compañero, José Luis, oriundo de La Francia, provincia de Córdoba, de 23 años, que había ingresado el año anterior, al igual que yo, a dicha comunidad. En horas de la tarde, junto a un tercer joven, de nombre Armando, nos dispusimos a cortar el césped de la cancha de fútbol existente en la casa. En un momento dado, me retiré unos minutos a leer una noticia de mi interés que había publicado el diario. Hallándome en la sala de estar, otro de nuestros compañeros, llegó alarmado a contarme que José Luis había sufrido una descarga eléctrica. Salí corriendo a la cancha y me encontré con mi amigo agonizando. Lo trasladaron de inmediato a un centro asistencial, pero falleció en el camino. La noche anterior, habíamos estado conversando más de dos horas, paseando por el jardín de la casa, compartiendo vivencias y esperanzas. Unos días antes, le había escrito una carta a Dios, que compartió conmigo y aún conservo”.
Razonamiento y conciencia
Jorge Luis Wolter indica: “Así como el mayor volumen no significa más importancia, hacer cualquier cosa no significa mayor libertad. Todo lo que se realiza es una semilla que germina y crece, para dar los frutos correspondientes. El descontrol en las acciones trae siempre como resultado desequilibrio y caos. La conciencia humana es algo que hay que cuidar, para no caer en el desparpajo donde se pierden valores necesarios, para no olvidar la firmeza y el cimiento que origina el respeto y el orden. La sociedad debería reconocer lo necesario para no mezclar los rumbos. La superficialidad y falta de razonamiento está empujando cada vez más al desorden, que si no se corrige, nos conducirá a desvalorizar todo aquello que es fundamental para el equilibrio y el orden. Para la conciencia sana y constructiva no es tan difícil reconocer lo que está bien y lo que está mal”.
La labor docente
Miguel Ángel Reguera manifiesta: “En el contexto de las discusiones paritarias se hace eje en lo salarial cuando debería ser central la discusión sobre las características insalubres del trabajo docente, que obligan a que ningún maestro debiera estar más de seis horas por día al frente de alumnos. El ausentismo, las licencias, la baja calidad del servicio educativo sin duda se relacionan con variadas enfermedades propias del ejercicio profesional como estrés, depresión, agotamiento físico, dolores esqueléticos musculares, disfonías, y trastornos de la voz, várices, insomnio, cefaleas y problemas audio-visuales, afecciones digestivas y coronarias, falta y exceso de apetito o problemas de peso, etc. Discutir lo que gana el docente es importante; definir legalmente a la docencia como `trabajo insalubre´es urgente. Desde esta base se podrá establecer junto a un salario digno, un mínimo de condiciones de labor que permitan que el maestro, física y mentalmente predispuesto, pueda ser ejemplo e inspiración para sus alumnos”.
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