Si un niño de 12 a 18 meses no señala con el dedo un objeto de deseo, no responde a su nombre, no mira a los ojos y se aísla para jugar, entre otras conductas, puede padecer Trastorno del Espectro Autista (TEA), dijeron especialistas y padres, que insistieron en la importancia de la consulta médica para una detección temprana, en el marco del “Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo” que se conmemora mañana.
“Hasta los tres años no podemos decir que un niño tiene Trastorno del Espectro Autista, pero sí se puede detectar si tiene riesgo de padecerlo y la detección temprana es fundamental porque sabemos que cuanto antes sea la intervención (tratamiento) mejor será su pronóstico”, aseguró Victor Ruggieri, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Garrahan.
El especialista advirtió que “es fundamental conocer algunas señales de alerta como por ejemplo, que al año el niño no señale lo que quiere o no responda a su nombre, que no tenga atención compartida (esto es, que por ejemplo mire un objeto y luego mire a otra persona), o que a los 18 meses tenga pérdida o ausencia total de lenguaje o todavía no mire a los ojos”.
“Una de estas conductas no es suficiente, es el conjunto lo que uno evalúa a través de pruebas claras de tamizaje; por ejemplo, puede ser que el niño no responda cuando se lo llama porque tiene problemas auditivos; o bien que sólo tenga trastornos del lenguaje”, afirmó Ruggieri, quién destacó la importancia de que tanto padres como pediatras estén atentos a estas señales.
“Lamentablemente, escuchamos a muchas familias que cuentan que en las primeras consultas que hicieron sobre el tema, el profesional subestimó el cuadro”, expresó.
“El TEA es un trastorno del neurodesarrollo de base biológico que afecta la cognición social del niño, su capacidad de interesarse y estar con otras personas, de comunicarse e interactuar”, explicó Ruggieri.
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