Sin tregua, los vecinos de diferentes barrios de la Región son víctimas de una batalla que se libra con aerosol y con todo tipo de pinturas sobre las paredes y medianeras de sus viviendas. En esta oportunidad, los vecinos de 1 entre 39 y 40 denunciaron que en los últimos meses aparecieron todo tipo de pintadas y garabatos sobre sus fachadas y que es imposible mantenerlas en condiciones.
Ana Lupo fue una de las vecinas damnificadas por los grafiteros. Según denunció, el de estos días fue el segundo ataque.
“Me tiraron pintura lila sobre la ventana, pero también se subieron a la reja y pintaron la pared”, dijo la mujer.
Lo mismo ocurrió con otros vecinos de la cuadra que, en su intento por poner límite a las pintadas, fueron hasta 39 y 115 a contar lo sucedido a los policías que hacen guardia en ese punto.
“Nos dijeron que es un delito muy complicado para combatir, que no podían hacer casi nada”, agregó un vecino.
QUEDARON A LA MISERIA
Para la gente de esa zona garabateada por todo tipo de pinturas “las casas quedaron a la miseria”, a tal punto que consignaron que muchas parecen propiedades abandonadas.
“El primero de los grafitis lo hicieron hace tres meses y ni nos dimos cuenta porque uno no siempre está pegado a las ventanas para escuchar si vienen o no”, apuntó Lupo.
Además de la impotencia que da ver los frentes pintados con dibujos y consignas a los que no se les encuentra ningún sentido, los vecinos señalaron que son difíciles de borrar.
“Tuvimos que trabajar con espátula, removedores y esponjas y hay pintadas que no salieron”, sostuvo un hombre al que le pintaron el portón de la cochera.
Los grafiteros no solo pintaron paredes, sino que también dejaron sus sello en rejas y vidrios.
Un vecino descubrió el momento en el que un grupo de jóvenes intentaba treparse a una pared para pintarla, los corrió, pero no pudo alcanzarlos.
“Es de una maldad que no tiene límites, muchos de los vecinos de la cuadra son jubilados que no molestan a nadie y que se amargan con toda esta situación”, agregó una mujer del barrio.
La mayoría de los afectados por las pintadas sostuvieron que ya no se animan a pintar los frentes porque creen que será como una tentación para que regresen los grafiteros.
Otros, algo más resignados, se levantan cada mañana con la curiosidad de ver si les apareció una nueva inscripción en las paredes.
“Lucas de Tolosa” es uno de los grafitis que se lee en las paredes de la cuadra.
Como alternativa algunos vecinos evalúan la posibilidad de pintar murales para inhibir a los grafiteros.
“En 1 y 528 están haciendo un mural muy lindo, tal vez sea la respuesta para que no pinten mas las paredes”, concluyó una vecina.
La gente también solicitó la intervención de la Municipalidad para que colabore con el blanqueo de los frentes.
“Estamos muy mal con todo esto, tratamos de cuidar como podemos el lugar donde vivimos y de pronto vienen y nos estropean los frentes”, aseguró un vecino.
Como se recordará, en el Concejo Deliberante se planteó una iniciativa con la que se busca la prohibición de vender aerosoles a los menores de 18 años.
El concejal Oscar Vaudagna, autor del proyecto de ordenanza, requirió que se analice la iniciativa que prohíbe la venta de cualquier tipo de pintura en aerosol a menores de 18 años en todos los comercios habilitados de la Ciudad.
De acuerdo al proyecto, las pinturerías, ferreterías y comercios dedicados al rubro, deberán destacar de forma visible y clara, en al menos dos carteles de tamaño mínimo 20 por 25 centímetros, la leyenda que exprese “Prohibido venta pintura en aerosol a menores de 18 años”.
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