La bomba GBU-43 usada por Estados Unidos en un bombardeo en Nangarhar, en el este de Afganistán, destruyó un complejo de túneles construido por los muyahidines durante la invasión soviética y mejorado por el grupo afiliado al Estado Islámico en el país que había aguantado otros bombardeos.
La principal base del Estado Islámico en el país estaba ubicada en una zona montañosa en la parte más elevada del Valle Momand, en el distrito Achin, donde el grupo se refugiaba en un complejo sistema de túneles y cuevas, explicaron hoy autoridades de Nangarhar.
Todas las partes del complejo, de unos 300 metros de largo bajo el terreno rocoso y conectado con las laderas de las montañas del valle, quedaron completamente destruidos en el bombardeo, informó hoy el Centro Gubernamental de Medios e Información.
Zabihullah Zmarai, vicejefe del Consejo Provincial de Nangarhar, indicó que en esta zona los muyahidines construyeron búnkers y túneles en cuevas tras la invasión soviética de Afganistán. Explicó que esos túneles se extienden por el valle y conectan las montañas de lado a lado a través de un intrincado sistema de conexiones.
Sin embargo en los últimos dos años, cuando el Estado Islámico hizo su aparición en Afganistán, el grupo yihadista construyó otros túneles y expandió y mejoró el antiguo sistema de conductos existente, para hacerlo más resistente a los bombardeos en la zona.
Zmarai, que en varias ocasiones ha formado parte de las operaciones sobre el terreno de las fuerzas afganas, explicó que "las bombas pequeñas no eran capaces de destruir las cuevas del Estado Islámico" al afirmar que la "gran bomba" era la esperanza para acabar con el grupo terrorista.
"La madre de todas las bombas fue usada en Achin contra el Estado Islámico después de que varios bombardeos y ofensivas terrestres de fuerzas afganas y extranjeras no pudieran despejar el área", indicó el portavoz del gobernador de Nangarhar, Attaullah Khogyanai.
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