Hablar de un sábado a las tres de la tarde en la esquina de 18 y 57 supone encontrar allí una tranquilidad que no es frecuente en un día de semana. Pero ayer, a esa hora y en ese lugar, las cosas fueron muy distintas.
Los responsables fueron dos delincuentes que llegaron en moto y aunque no se sabe si tenían el dato de que en la casa no había nadie, ingresaron en la propiedad después de destrozar parte de una puerta de madera del frente.
LOS VIERON
Tantas patadas le pegaron a la puerta hasta que consiguieron partirla para poder entrar, que los ruidos alertaron a los vecinos. El alerta -a través del 911- llegó a conocimiento de personal del Comando de Patrullas, que en contados minutos llegó al lugar.
Ya era tarde. Ambos ladrones, que indudablemente actuaron muy rápido, ya se habían escapado.
“Se metieron después de patear insistentemente la puerta de entrada, al punto que la destrozaron”, confirmaron más tarde a este diario los dueños de la vivienda.
Consultados sobre los faltantes que comprobaron a su regreso, señalaron que “se llevaron únicamente algunos elementos de valor. Nada de dinero”.
También refirieron que “por suerte unos vecinos se dieron cuenta de que nos entraron a robar y avisaron a la Policía” y presumen que “es muy posible que los delincuentes hayan sospechado ese movimiento porque se fueron antes de que llegara un patrullero”.
Asimismo, hicieron saber que “hace bastante que vivimos en esta vivienda y es la primera vez que nos roban”. Sin embargo, los damnificados reconocieron estar al tanto de que ocasionalmente “sabemos de algún robo en la zona”.
Ayer a la tarde, las víctimas esperaban la llegada de los peritos que debían revisar la escena en busca de huellas y otros rastros.
roba ruedas
En ese mismo barrio crecieron en los últimos días las denuncias por robos o destrozos de ruedas de autos estacionados, “a cualquier hora del día”.
“Si no se las pueden llevar porque tienen tuercas de seguridad, las tajean”, contó un damnificado.
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