Los propietarios de los taxis pidieron un aumento promedio del 30 por ciento para llevar la bajada de bandera a 20 pesos y la ficha a 3 pesos cada 130 metros. El pedido será analizado en los próximos días por ediles de la comisión de Transporte del Concejo Deliberante, donde se espera una ardua negociación. Además, ya generó polémica con uno de los gremios del sector, que aseguran que “un aumento superior al 15 por ciento promedio traerá más problemas a los choferes, porque no va a subir nadie con precios tan altos”, según el Sindicato de Choferes de taxis local.
“UN AUMENTO LOGICO
Gustavo Vitale, presidente de la Unión Propietarios de Transporte, dijo que “tenemos aumentos en todos los rubros y es el incremento de taxis más anunciado y lógico de los últimos tiempos. Es cada vez más duro afrontar las subas de combustible, el incremento de las tasas que pide la Municipalidad que paguemos y el mantenimiento de los coches. Ante esta situación, no queda otro camino que pedir la suba de la tarifa”.
El titular de UPAT dijo también que “el último aumento que tuvimos fue en junio del año pasado, por lo que no es ilógico volver a reclamar una suba con todos los aumentos que hubo en la economía real”.
Los propietarios saben que será duro el debate y que no resultará fácil llegar al objetivo de que aprueben la suba. Representa un 50 por ciento de aumento en la ficha -que hoy cuesta 2 pesos- y un poco más del 10 por ciento en la bajada de bandera, que actualmente está en 18 pesos.
“PEDIDO DESMESURADO”
Juan Carlos Berón, titular del Sindicato de Choferes de Taxis, dijo que “el aumento pedido por los propietarios es desmesurado. Nosotros creemos que si aumenta la tarifa puede ir a 19 pesos la bajada y 2,25 pesos la ficha. Más es insostenible para el usuario que actualmente se anima a subir al taxi”.
Desde el gremio aguardan participar del debate que se abrirá en los próximos días en el Concejo Deliberante, porque “nosotros vemos y vivimos la realidad que está en la calle. Hoy, un chofer con 10 horas de trabajo a pleno alcanza, con suerte, una recaudación diaria de 1.200 pesos. De ese dinero, 400 pesos se lo lleva el chofer, 200 pesos el mantenimiento del auto y 600 el dueño del auto”, detalló el sindicalista.
Actualmente, en buena parte de cada jornada se ven largas colas en las paradas del centro, incluso los primeros días de cada mes, momento en el que se veía las esquinas despejadas de coches de alquiler cuando la gente cobra sus haberes.
Los choferes y los propietarios coinciden en que uno de los principales factores de esa merma en los viajes también tiene que ver con la incursión del transporte ilegal en el sector de los remises.
“Los remises truchos se multiplicaron de una manera alarmante y por eso creemos que deben intensificarse los controles para erradicar el transporte ilegal y darle de comer a quienes brindan un servicio seguro y legal”, dijo Berón, en diálogo con este diario.
Desde los propietarios también pidieron en reiteradas oportunidades que se “erradique el transporte ilegal en la Región, que hace estragos con la actividad”.
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