A días de que se cumpla un mes de que un ex comisario mató a dos jóvenes que intentaron asaltarlo a la salida de un cajero de 44 y 150, los vecinos de esa zona se reunieron a metros de allí para acordar la toma de algunas medidas que frenen la ola de robos.
Mientras tanto, el policía retirado que protagonizó aquel hecho mantiene una custodia fija por temor a eventuales revanchas.
La reunión se realizó desde las 19 del viernes pasado y duró poco menos de dos horas, en una casa de 144 entre 44 y 45, sin la presencia de autoridades.
Los vecinos resolvieron instalar un sistema de alarma sonora y lumínica que cuesta 12.000 pesos, a los que les deberán sumar los gastos de instalación, más los de una reja protectora en el poste donde se colocará el mecanismo, según explicaron a este diario.
Este sistema de alarma puede accionarse desde un botón antipánico; un dispositivo en el teléfono de línea y desde celulares de alta gama.
Los frentistas que participaron del encuentro decidieron reclamarle a la Municipalidad que “garantice la limpieza de un lote de dos manzanas, con árboles frondosos y altos pastizales”, que los delincuentes usan como vía de escape o escondite después de los asaltos.
Según los vecinos, las zonas del barrio que están más castigadas por la inseguridad abarcan de 44 y 143 a 44 y 145; y desde 143 y 45 hasta 45 y 145.
UN PROBLEMA EN DOS RUEDAS
Como suele suceder en las reuniones o asambleas por inseguridad de todos los barrios, los vecinos ponen el foco en “el problema de los motochorros”, responsables de buena parte de los asaltos callejeros y en comercios. En el caso de San Carlos, dicen que los hechos cometidos bajo esta modalidad “subieron muchísimo en los últimos ocho meses”.
En moto se movilizaban los dos jóvenes que el 5 de marzo abordaron a un ex comisario y terminaron muertos a tiros, en 44 y 150.
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