Por ANA MARÍA LAMAS
Licenciada en Ciencias de Educación
La escuela tiene la obligación de cambiar sus formas de enseñar. Y en esa dirección, una de las modificaciones que debería asumir es no centrarse en dar información, como lo hizo en épocas pasadas a través del docente, de la biblioteca, el libro, el mapa, la tiza o el pizarrón. Hoy tiene que ayudar a procesar información, porque esos recursos están a un click y en los smartphones…en cualquier lugar y a cualquier hora. Para ayudar a procesar información, es decir para producir conocimiento, es necesario estimular la formación de competencias como observar, preguntar, experimentar, asociar, aprender en forma colaborativa. Se requiere para eso la aplicación de otras metodologías entre ellas, flipped classroom (FC) o Inversión del salón de clases. Esto es: afuera se busca o se consigue información y en clase se lee, se clasifica, ordena, compara, relaciona, evalúa, critica.
SUSCRIBITE a esta promo especial