Todavía perduran los ecos de la tremenda gresca que protagonizaron los jugadores de Peñarol y Palmeiras, después del encuentro, por Copa Libertadores, celebrado anteanoche en Montevideo. Tras el bochornoso final, que se extendió hasta las tribunas, el presidente del club uruguayo, Juan Pedro Damiani, responsabilizó al volante Felipe Melo por los incidentes ocurridos dentro del campo de juego. “El lío fue entre (Matías) Mier y Felipe Melo, ya que este último le pega un golpe de puño. Él generó toda la violencia que se dio. Ahí empezó la cosa.... Después los jugadores fueron a la tribuna a tratar de calmar los hinchas”, dijo, según reprodujo el diario “El País.
El dirigente afirmó que le anticiparon que el estadio Campeón del Siglo no será sancionado por los incidentes (que continuaron en la tribuna y dejaron 29 hinchas detenidos y 18 policías heridos), aunque no se refirió a la situación de los jugadores que participaron del escándalo que se desató luego de que Peñarol cayera por 2-3.
Desde Palmeiras, en tanto, sostuvieron que Peñarol actuó deliberadamente para crear una pelea generalizada tras la finalización del partido. Según lo que informó el diario Folha do Sau Paulo el director deportivo del Palmeiras, Alexandre Mattos, habló de “emboscada”.
“Desafortunadamente, tuvimos que defendernos. Si el equipo de seguridad de Palmeiras no estaba ahí ocurría una tragedia; hubo una operación de vigilancia, porque cerraron la puerta”, comentó Mattos.
Por su parte, el entrenador Eduardo Baptista, manifestó: “premeditado como estaba podría haber sido mucho peor. Cuando tratamos de abandonar el campo las puertas se cerraron y los guardias la mantuvieron así, los que nos impidió salir. Nuestros guardias de seguridad trabajaron y se llevaron a los jugadores de la cancha, sino algo peor hubiese sucedido. Felipe (Melo) en ningún momento provocó.
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