SAN PETERSBURGO, Rusia.- Un atacante suicida de 22 años nacido en la ex república soviética de Kirguistán estuvo detrás del estallido de una bomba en el metro (subte) de San Petersburgo que dejó 14 muertos, incluyendo al atacante, según informaron ayer investigadores rusos. Nadie se ha adjudicado el atentado que tuvo lugar el lunes en la tarde mientras el presidente Vladimir Putin visitaba la ciudad de 5 millones de personas, la segunda más grande de Rusia y donde nació el mandatario.
Las autoridades indicaron que 49 personas siguen hospitalizadas. Asimismo, ya identificaron a 10 de los fallecidos.
El ayuntamiento dijo que entre las víctimas fatales y heridos había extranjeros pero no abundó en detalles. Los habitantes depositaron ofrendas florales en las estaciones próximas a donde ocurrió la explosión. Todas las esquinas y alféizares de la estación en la ornamentada plaza Sennaya que data de la era soviética estaban cubiertas ayer con claveles rojos y blancos.
Los investigadores rusos dijeron que la bomba fue activada por un atacante suicida al que identificaron como el ciudadano ruso Akbarjon Djalilov, nacido en Kirguistán, y quien había cumplido 22 años dos días antes del atentado. Los expertos forenses también encontraron ADN del hombre en una mochila que contenía otra bomba que fue encontrada y desactivada en otra estación del metro en San Petersburgo.
En Kirguistán, las autoridades confirmaron la identidad del sujeto y dijeron que están cooperando en la investigación rusa. Moscú cree que el atacante tenía vínculos con grupos radicales islámicos y llevó en una mochila la bomba hasta el tren. La explosión del lunes ocurrió cuando el tren se desplazaba entre las estaciones en una de las líneas que van de norte a sur y viceversa en la ciudad. El maquinista, Alexander Kavernin, escuchó la explosión, pero siguió operando hasta la siguiente estación, de acuerdo con el protocolo de emergencia.
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