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Otra vez cabezas gachas

Tenía que ganar y apenas empató. Empujó y casi lo gana, pero Gimnasia profundiza sus defectos jornada tras jornada. No tiene juego y la eliminación a manos de Ponte Preta es fracaso. El clásico del sábado, cargado de (más) presiones.

Otra vez cabezas gachas

¡Qué difícil es ver a Gimnasia! Y más difícil todavía analizarlo. ¿Ataca? No. ¿Defiende bien? A veces, pocas. ¿Contragolpea? Con un solo punta es imposible ¿Presiona arriba? Nunca. ¿Es confiable colectivamente? No. ¿Lo salvan las individualidades? Tampoco (aunque Fito casi lo logra). Gimnasia no enamora. Gimnasia no gusta. Gimnasia no conmueve. Gimnasia no puede ni debe seguir así.

Ponte Preta perdió hace dos días el torneo paulista y no se metió atrás. Intentó jugar y pum, encontró su premio con un cabezazo de Elton. Gimnasia no intentó jugar. No sabe cómo. Acumula jugadores con buen pie que no se pasan la pelota. Suma delanteros (sólo hoy) y no los pone de cara al gol. El corazón jóy la vergüenza deportiva de Fabián Rinaudo (gran figura) lo dejó en  partido, pero salvo el buen ingreso de Nicolás Ibáñez, no hay individualidades que destacar. El equipo no salva jugadores; las individualidades no salvan al conjunto. Con tres derrotas al hilo en el torneo local, la eliminación de la Sudamericana es un golpe grande. Está afuera de los puestos de Copas para 2018 y solo queda el clásico para salvar el semestre o condenar definitivamente a este proceso.

Los días y los partidos marcarán el futuro de Alfaro, cuestionado y no solamente desde los resultados. Sin repetir y sin soplar...¿buenos partidos de la era Alfaro? Antes de que aparezca el cri cri del grillito, 60 minutos con Racing y CASLA en la Copa Argentina, el 3 a 0 a Colón en el Bosque y poquito más. Un equipo híbrido, un NI, sin identidad. Alfaro es un buen DT que no ha podido armar un buen equipo, con falencias en refuerzos. Los resultados están ahi...el rendimiento no satisfizo las expectativas. Gimnasia está desorientado y a veces -casi siempre, tienta decir- no sabe a qué juega.

Son tiempos de análisis. Analizar implica no dejarse llevar por las pasiones. Pensar. Ojo con el "que se vayan todos/que no quede ni uno solo" que en clubes como este cuesta caro: a nadie se le movió una pestaña cuando se fueron Chirola, Teté y Villar reemplazados por Loritos, Sapitos y Topadoras. Hoy hay enojos con Licht, resistencia a Oreja, no ver jugar a Niell y a Romero generan olvido...pero cuidado. Insisto siempre con esto porque la película ya la vi y no termina con un The End felíz. Acá casi nunca el cowboy de sombrero blanco se lleva a la chica hacia un horizonte de cartón pintado.

Ahora, valen las convicciones de la dirigencia. Si creen que lo mejor es seguir, Alfaro seguirá aunque pierda con Estudiantes. Si buscan otra cosa, deberán cambiar aunque el sábado corte la racha de siete años sin triunfos clásicos. CONVICCIONES. En fútbol, a veces, son como las de Groucho Marx ("tengo mis convicciones; si no le gustan, tengo otras"), pero Gimnasia las necesita. Hay que estar convencido siempre. Especialmente, en la forma de jugar...

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