Un adolescente de 17 años fue secuestrado en las últimas horas en la localidad bonaerense de Beccar, partido de San Isidro, por ladrones que lograron robar en su casa y en el negocio familiar. Al chico lo abordaron cuando se dirigía a una clase de piano y su madre, Ayelén, admitió que “fueron cincuenta minutos horribles”. También pidió que los culpables “queden adentro”.
Según fuentes policiales, el hecho ocurrió cerca de las 17 del lunes, cuando el adolescente, alumno del sexto año de un colegio privado de la zona, acababa de salir de su casa y caminaba rumbo a una clase de piano, cuando lo sorprendieron varios hombres que se movilizaban en un auto Honda Civic azul y uno de ellos le preguntó el camino hacia la Capital Federal.
En un audio que circuló por Whatsapp, la propia víctima relató la secuencia: “Yo estaba relajado, y mientras le estaba explicando saltaron dos pibes del auto, me agarraron y yo empecé a patalear y a llorar”.
“Me preguntaban dónde estaba mi casa y me amenazaban, me decían que me iban a matar”, recordó el joven, quien dijo que les indicó a los secuestradores cuál era su domicilio y se dirigieron hasta ahí.
Los dos hombres que lo habían arrastrado hacia la parte trasera de la camioneta le colocaron precintos en las manos y los pies y entraron en la vivienda, donde estaban la madre del chico y sus otros dos hijos, de 13 y 9 años.
“Se metieron y empezaron a hablar por un walkie talkie, me decían ‘decile a tu vieja que largue toda la guita, que si no te vamos a llevar con nosotros’”, contó la víctima en ese audio, y agregó: “Estuvieron como veinte minutos, después salieron y arrancó de nuevo el auto mientras yo estaba acostado y tapado con una capucha”.
Voceros policiales indicaron que los ladrones robaron distintos objetos y dinero de la vivienda y luego se dirigieron a una farmacia que posee el padre del joven, ubicada en José Ingenieros al 3417, a unas dos cuadras del domicilio de la familia, donde sustrajeron dinero de la caja registradora.
“Creo que llegaron a robar muy poco, porque cayó una camioneta de la Policía y mi viejo atrás en su auto”, dijo el joven sobre los móviles del Personal Comando Patrulla que se acercaron hasta el lugar tras el robo, alertados por sus padres.
Sobre ese momento, el chico recordó que “empezaron a salir policías de todos lados, en cuatro o cinco camionetas, y ahí empezó una persecución”.
Las fuentes policiales señalaron que los vehículos se metieron en Villa San Cayetano, donde los delincuentes frenaron su marcha, se bajaron del Civic y comenzaron a tirotearse con los agentes.
“Yo rezaba que por favor no me mataran”, mencionó el adolescente, quien también dijo que “los tres pibes salieron corriendo” poco después de iniciarse el enfrentamiento armado, por lo que un policía pudo cortar los precintos que le habían puesto y liberarlo ileso.
Durante el tiroteo, uno de los delincuentes fue herido de bala en la pierna derecha. Los otros se fueron.
Ayelén, la madre del adolescente, dijo que la zona es muy insegura y que “no sirve nada, ni perro, ni reja, ni vigilancia”.
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