Con la participación del internacional argentino, Marcelo Bosch, el Saracens inglés derrotó ayer al Clermont francés por 28 a 17 en la final de la Copa de Campeones de Europa de Rugby en un encuentro que fue disputado en el mítico estadio de Murrayfield, sito en la ciudad de Edimburgo, Escocia.
Los ingleses cargaban con el mote de favoritos, algo que nunca pudieron demostrar, ya que se tuvieron que esforzar al máximo, para poder conquistar la Champions Cup por segundo año consecutivo.
Es que Saracens doblegó a los franceses, alimentando además la ‘leyenda negra’ de los galos, que pierden así su tercera final de la Copa de Europa y se convierten en el primer equipo que disputa tres finales de la máxima competición continental, sin ganar ninguna.
QUIEREN EL DOBLETE
De este modo, los ingleses igualan lo conseguido por sus compatriotas de Leicester Tigers, con su doblete europeo en 2001 y 2002, así como los irlandeses de Leinster, en 2011 y 2012, quedándose a una victoria del triplete que logró Toulón entre 2013 y 2015, venciendo dos años al perdedor de esta final.
Saracens, invictos desde hace dos años tuvieron, que batallar hasta el final, y los londinenses, también actuales campeones de Inglaterra, aspiran otra vez a revalidar también el doblete ‘Copa de Europa-Premiership inglesa’, en lo que será de seguro algo para recordar y seguramente un hito más para uno de los clubes más grandes del rugby de Inglaterra.
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