A lo largo de su paso por los medios ha cosechado infinidad de amigos, a los que ha invitado a sus diferentes proyectos. Sin embargo, también hay colegas que no han tenido las mejores experiencias con la simpática chef, y han develado su otro costado no tan conocido. Coco, su entrañable compañero de “Sabor a mí” en Telefé, la acusó de haberlo echado de su revista; Jimena Monteverde la responsabilizó por su salida de América tras su desembarco en el canal; y Sergio Lapegüe, con quien condujo “Sábado en casa” por El Trece, dijo que la rubia no lo había hecho sentir cómodo y que, por eso, decidió renunciar. Ella, no se hace cargo: “No me importa lo que digan, me hago mi cúpula y lo demás me llueve”, dice. Un repaso por las polémicas más resonantes de Maru Botana. ¿Angel o demonio?
COQUITO, COCO
Fueron una de las parejas más queridas, sobre todo, cuando hicieron migas en “Sabor a mí”, el exitoso programa de Telefé. Tan buena onda tenían que cuando el envío fue levantado, Sebastián Coco Agost Carreño, se fue a trabajar con la cocinera a su revista, hasta que otro programa de televisión, “Desayuno Americano”, lo convocó para ser parte. Ahí, según él, se pudrió todo, y Maru lo echó de la publicación. Ella se defendió: “Yo no soy la dueña de la revista, lo que me explicaron a mí es que lo desvincularon porque estaba en otro programa, y no me parece mal. Ellos quieren a la gente que está conmigo y él es el que se fue. No pasa nada, está todo bien, pero no entiendo mucho sus motivos”.
Desde entonces, cada vez que pudieron, se arrojaron bombas. El, incluso, se sintió dolido cuando años después en el ciclo “Gracias por venir, gracias por estar” le rindieron un homenaje a ella, y se “olvidaron” de él. “Me llamó la atención que ni siquiera me mencionara, como diciendo ‘este bobo estaba ahí pelando las papas’. Pero bueno, en su momento me sentí orgulloso y me sentía parte de su programa”. Visiblemente molesto, completó: “No pienso que haya que hablarle a la gente viéndolo de arriba o de abajo, sino desde el mismo lugar, al mismo nivel. Y si encima usás imágenes mías durante el programa, lo mínimo es decir: ‘¿Te acordás de ese pibito, de ese cocinerito que estaba ahí?’. Fue raro”.
En aquel momento, ella minimizó la situación: “No fue nada, hay cosas más importantes en la vida. Jamás tuve problemas con Coco, fue un placer trabajar con él. Y no creo que haga falta llamarlo. Creo que él, como cuando yo estuve con Francis Mallmann, debería estar agradecido por todo lo que le di. Y disfrutar, porque tiene éxito, es re querido, anda por los canales, convoca. Tiene que estar feliz. No cualquiera está en la tele, ¡tenés que estar feliz, Coco!”.
La semana pasada, Maru, a hora de regresar a la tevé con “Cocinando para vos” en América, reflotó el tema de Coco, diciendo que había sido más “circo” que lo que realmente sucedió entre ellos. “A mí me parece que se enojaron más todos que él. Armaron una novela que no creo que exista”, se arriesgó a decir Maru en un móvil con “Intrusos”. Luego habló de la especial relación que tenían. “Se llama Coco por mí. Yo le puse Coco”, aclaró la carismática chef y agregó: “Fue parte de mi familia, fue uno más. Estuvo en mi casa. Una persona así no se puede haber enojado”.
Además, en la nota previa al estreno del programa, dijo que seguramente lo invitará a su nuevo envío y se arriesgó a decir que él aceptará.
Todo parecía encaminarse a una reconciliación, sin embargo, otra vez, una rara situación los enfrentó y de la mano de otra potencial enemiga: Jimena Monteverde.
EN LA MIRA DE JIMENA
Desde el lunes pasado, Botana forma parte de la grilla diaria y matutina de América. Pero desde hace un tiempo más largo, también lo es su colega Jimena Monteverde, quien conduce “Cocina sobre ruedas”. A simple vista, ambos programas podrían convivir tranquilamente porque no coinciden ni en días ni horarios. Sin embargo, el envío de Monteverde llegará muy pronto a su fin y responsabilizó directamente a Botana.
Karina Iavícoli, periodista de El Trece, encendió la mecha a través de Twitter. “¿Es verdad @jimenacocinaok que te sacaron por pedido de alguien?”, tiró la panelista de “El Diario de Mariana”, y Jimena respondió: “¡¡¡Si, todo un gran equipo de trabajo se quedó sin laburo!!! Nos quedan dos programas y ya”.
Yanina Latorre fue por más. “La cocinerita llegó al canal y exigió ser la única cocinera. Mandó a rajar a la cocinera de los domingos #yaninforma”, escribió la rubia, acusando directamente a Botana. El mensaje, claro como el agua, tuvo el aval de Monteverde, quien se encargó de retuitearlo.
Un dato que no pasó desapercibido es que en el envío de Jimena también cocina Coco Carreño...
Consultada al respecto, Maru negó rotundamente la acusación. “No me va este chusmerío barato. ¿Pero qué se piensan que soy yo? ¿La Reina de Inglaterra como para disponer quién va a trabajar en América?”, dijo la carismática pastelera, y agregó: “¿Tienen ganas de pelearme? Que peleen. Yo estoy feliz en América y no voy a dejar que este tipo de gente empiece a querer lastimarme, a hacer comentarios y pavadas”.
LAPEGÜE LA PASO MUY MAL
Con toda esta polémica instalada, no pocos recordaron el frustrado paso de Maru Botana por la conducción. La rubia, en 2013, se mudó a El Trece con un magazine en el que compartió pantalla con Sergio Lapegüe: un envío que duró muy poco, y que terminó con él criticando a su compañera, por no haberlo hecho sentir cómodo durante lo poco que duró el show “Sábado en casa”.
“Fue una experiencia. No me sentía cómodo dentro de la estructura del programa. No estaban establecidos los roles, no teníamos la certeza de qué hacer cada uno. Ella hacía los reportajes y yo me sentía al margen de la conducción. Yo no la conocía y es difícil congeniar con alguien. No me dejaban entrar a la cocina. Yo les decía que ella tardaba mucho en hacer un plato y que yo podía ir e interactuar... Lo hablé con uno de los jefes y me dijo que no podía entrar”, detalló.
Luego fue más allá. “Llegaba llorando a mi casa. Para que yo llegue así... La pasaba muy mal. Me daba cuenta que no sabían quién era. La imagen que había construido sentía que se había deteriorado. Ganaba muy buena plata, era mucha plata para un periodista para una vez por semana. Una vez llegué a mi casa y mi mujer me dijo: ‘¿vivíamos antes sin ese ingreso?’. Y sí, vivíamos. Y dije ‘ya está, me voy a casa’”.
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