CARACAS.- La Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro para cambiar la carta magna busca crear “condiciones” para los procesos electorales que están en camino en Venezuela, incluidas las presidenciales de 2018, según afirmó ayer el Gobierno.
Pero la oposición insistió en que la intención del proceso es, por el contrario, dilatar los comicios regionales previstos para este 2017 y las elecciones presidenciales del próximo año, lo que supone el “zarpazo final” a la democracia. Por esto, volvió a protestar bloqueando varias calles y autopistas de Caracas y de las principales ciudades del país, en rechazo a la asamblea.
“Uno de los temas que busca la Constituyente es promover condiciones de estabilidad para poder ir a los procesos electorales que están en marcha y los que vienen en 2018, las presidenciales”, señaló Elías Jaua, titular de la comisión creada por Maduro para activar la Asamblea. “No hay condiciones de normalidad y es lo que busca la Constituyente: un mínimo de condiciones para ir a unas elecciones que no terminen en una lucha fratricida entre los venezolanos”, agregó.
El Gobierno socialista de Maduro dice que está siendo víctima de un golpe de Estado desde que la oposición inició hace un mes una ola de protestas reclamando elecciones adelantadas, la liberación de más de cien presos políticos y la separación de los poderes públicos, entre otras demandas. Sus adversarios sostienen que Maduro es un “dictador” que encarcela a los disidentes y que sólo quiere eternizarse en el poder al eludir las urnas. “La única razón por la que hacen esto es para no ir a elecciones libres y democráticas. No tenemos por qué aceptar unas elecciones distintas a las que están planteadas en nuestra Constitución”, aseguró el líder opositor Henrique Capriles a periodistas.
Jaua, también ministro de Educación, indicó que “en principio” todos los cronogramas electorales en curso “deben desarrollarse y antes del 31 de diciembre de 2018 tiene que haber elecciones presidenciales”. La elección de los constituyentes se hará en dos niveles, territorial y sectorial, apuntó el funcionario. La oposición rechazó esa condición por considerar que pretende que los miembros sean elegidos únicamente entre el oficialismo.
INQUIETUD INTERNACIONAL
Países como Argentina, Brasil, Chile y EE UU recibieron con preocupación el anuncio y dijeron que la tensa crisis política -que ya ha dejado al menos 34 muertos en protestas y saqueos- se agrava con el llamado a cambiar la carta magna. El Gobierno de Brasil afirmó que el plan para convocar a una Asamblea Constituyente, anunciado por Maduro, constituye un “golpe de Estado” para cambiar las reglas políticas de Venezuela a su conveniencia.
La Constitución venezolana permite al Presidente, a los dos tercios de los miembros del Parlamento y al 15% de los electores inscriptos convocar una Asamblea Constituyente. Una vez elegidos los constituyentes, por el voto popular, deben redactar una nueva carta magna que no podrá ser objetada por el Presidente de la República ni por los demás poderes públicos, y que derivaría en comicios generales para reemplazar todos los cargos de elección popular.
SUSCRIBITE a esta promo especial