Guido Pella cayó ante el alemán Alexander Zverev, tercer favorito, por 6-4 y 6-3 en la final del Abierto de Munich, disputada sobre polvo de ladrillo, por espacio una hora y trece minutos.
El bahiense no tuvo opciones frente a un rival que se mostró sólido con su saque y festejó su primer título sobre esa superficie, después de coronarse en San Petersburgo 2016 y Montpellier 2017, en canchas duras.
Ubicado en el puesto 158 del ranking ATP, el argentino llegó a la final procedente de la “qualy” pero quedó a las puertas de la consagración como le sucedió el año pasado en el Abierto de Río de Janeiro cuando cayó ante el uruguayo Pablo Cuevas.
SUSCRIBITE a esta promo especial