El presidente Donald Trump planea retirar a EE UU del acuerdo de París sobre el cambio climático, rubricado a fines de 2015 por 193 países, según aseguraron ayer funcionarios de la Casa Blanca citados por la prensa norteamericana. El anuncio oficial se realizará en los próximos días, según escribió el propio Trump en Twitter. Si se confirma, la medida supondría que Trump saca al país de un pacto que suscriben casi todas las naciones del planeta para luchar contra el calentamiento, una decisión polémica por ser EE UU el segundo país del mundo que más gases de efecto invernadero lanza a la atmósfera.
Tras conocerse la información, tanto la Unión Europea (UE) como China reafirmaron su compromiso con el Acuerdo de París y agregaron que Bruselas y Beijing explicarán cómo pretenden cumplir con dicho acuerdo mañana viernes.
Pese a la presión internacional y las críticas de la comunidad científica, Trump atacó el acuerdo de modo continuo durante la campaña electoral y mostró su desprecio por el cambio climático, al que llegó a definir en 2012 como un invento de China. De hecho, prometió que si llegaba a la Casa Blanca abandonaría el Acuerdo de París, que entró en vigencia el 4 de noviembre pasado.
Los primeros pasos en materia ambientalista del mandatario han alarmado a los defensores del medio ambiente. Entre sus decisiones más polémicas está la de nombrar a Scott Pruitt al frente de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). Pruitt es un abogado escéptico sobre el cambio climático. Más de una vez desafió iniciativas de la anterior administración y del departamento que ahora dirige que iban destinadas a bajar las emisiones causantes del cambio climático. A principios de marzo, llegó a contradecir a la ciencia al afirmar que el CO2 (dióxido de carbono) no es la causa principal del calentamiento global. Según varios informes periodísticos, Pruitt es además una persona muy cercana a las empresas petroleras. Poco después de la asunción de Trump, las referencias al cambio climático fueron eliminadas de la página web de la Casa Blanca.
INCERTIDUMBRE
El impacto de un eventual retiro tardará meses o años en establecerse. El Acuerdo de París es básicamente consensual. No contiene sanciones ni medidas coercitivas. Es una expresión de voluntad de 195 naciones. Su objetivo es evitar que a fines de siglo la temperatura mundial supere en dos grados el nivel preindustrial (ahora mismo ya ha aumentado 1,1º C). Para lograrlo propone limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. Obama firmó el pacto en 2016 y ofreció recortar las emisiones entre un 26% y 28% para 2025 respecto a los niveles de 2005. Con este fin, desplegó una ingente batería de medidas legales que Trump se ha apresurado a bloquear, dando vía libre a la industria del carbón y retirando restricciones a sectores altamente contaminantes.
La meta de Trump es beneficiar a esos sectores deprimidos del antiguo cinturón industrial que le dieron el voto. Para la narrativa presidencial, su presunta mejora responde al “interés nacional” y queda por encima de sus devastadores efectos ecológicos y sociales.
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