Nombres completos, fecha de nacimiento, dirección, números telefónicos, afecciones y hasta genética, son algunos datos que figuran en las historias clínicas y que, cada vez más, representan el objetivo de cibercriminales, quienes amenazan con utilizarlos en acciones que van desde la venta de la información al uso por parte de terroristas o Estados, según un informe sobre seguridad informática conocido ayer.
“Los registros médicos incluyen una gran cantidad de información sobre un individuo, permitiendo un abanico de opciones para cometer crímenes fraudulentos al usar estos datos. Estos proporcionan información que puede ser usada directamente o complementariamente en una amplia gama de cibercrímenes”, señaló Susan Biddle, directora de marketing para el sector del cuidado de la salud en una empresa dedicada a la ciberseguridad.
En Argentina fueron varias las iniciativas parlamentarias que avanzaron para la digitalización de las historias clínicas.
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