Entre empleados, estudiantes, trabajadores y un montón de gente que pasaba por 7 entre 47 y 48 ayer a la mañana, dos grupos de vendedores ambulantes se trenzaron en una pelea en la que uno de ellos intentó lastimar a los demás con un cuchillo de gran porte.
Aproximadamente a las 9 estalló el conflicto que tuvo a un montón de testigos atemorizados, en un horario en el que el movimiento suele ser intenso.
Fuentes policiales confirmaron que los enfrentados fueron, por una parte, dos hombres que se dedican a vender frutas y verduras. Del otro lado estaba “un joven con sus dos tíos, que buscaba instalarse en esa zona para vender medias”, relataron los mismos voceros.
Presuntamente, fue la disputa del territorio lo que enardeció los ánimos de los que ya estaban trabajando en el lugar. Y ante esa situación “por lo menos uno de ellos sacó un cuchillo y los echó”, aseguraron agentes de la zona.
La pelea no se disipó en eso. Las cinco personas se trenzaron en una disputa que, en realidad, tuvo más de huida de quienes fueron expulsados.
Fueron estos últimos los que cruzaron calle 47 y siguieron por la avenida unos cinco metros en dirección descendente. Allí, se refugiaron en una perfumería.
Siempre a decir de voceros del caso, eso no impidió que los agresores los siguieran: “Entraron ellos también y entre los golpes tiraron algunas cosas que había en las góndolas”.
Después, los atacantes salieron del lugar cuando era inminente el llamado al 911 desde el comercio. Los dos escaparon hacia 46 y luego doblaron rumbo a calle 5, donde se les perdió el rastro.
Igualmente, la Policía ya tendría identificados a los agresores, pero aún trabaja para reunir pruebas, como ser filmaciones de cámaras de seguridad y declaraciones de testigos.
Oficialmente informaron que las víctimas del ataque ni los dueños de la perfumería quisieron hacer la denuncia. Por temor a represalias y porque se trató de destrozos menores, respectivamente, según las mismas fuentes.
Por el momento no hay nadie detenido y los oficiales de la jurisdicción se manejan con paciencia para volver a ubicar a los acusados del delito de “lesiones”.
La venta en la vía pública es una actividad que sigue generando controversia por la falta de control, y en la que, al parecer, rige la norma de que la instalación de cada puestero se defiende como sea.
INSEGURIDAD
También se suma a los repetidos robos de una banda de menores, de entre 8 y 10 años, que ya tendrían alquilados a varios negocios de esa zona de la Ciudad.
Por toda esta situación, los comerciantes están más que preocupados, ya que, a los elevados costos a los que deben hacer frente mes a mes, entre alquiler y el pago de los salarios de sus empleados, se suman las pérdidas constantes ocasionadas por los robos.
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