Mientras los protagonistas sufren, avanzan las pesquisas para conocer cómo llegó el material a internet. Y, según le confirmaron al sitio BigBang, todos los caminos conducen a que fue la propia Natacha Jaitt quien filtró el material. “En principio, ella misma dio tres versiones distintas del supuesto hurto (de la tablet donde estaban los chats y el video). Habló de un colectivo, después de un bar y hasta de un guardarropas”, confiaron fuentes judiciales.
De confirmarse que no hubo robo, el material no habría sido ofertado a dos periodistas de parte de una organización mafiosa, sino del propio entorno de Jaitt, en cuyo caso la causa podría ser caratulada como extorsión.
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