Trump pasó de extender la mano al gobierno de Cuba que propuso Obama, a volver a restablecer la dureza diplomática que presidió las relaciones de ambos países desde el triunfo de la revolución comandada por los Castro.
Y de paso dio un mensaje inequívoco al régimen chavista. “Es importante que haya libertad tanto en Cuba como en Venezuela”.
En su discurso para anunciar la nueva política de EE UU hacia Cuba, Trump aseguró que la isla sufre desde “hace décadas” al régimen de los Castro, pero que eso no debe repetirse en Venezuela”.
Dijo que siguen de cerca las denuncias sobre los crímenes del “brutal” régimen de los Castro, y “es importante que haya libertad, ya sea en Cuba o en Venezuela”.
El presidente estadounidense reconoció que, “a veces” en política, las cosas toman un “poco más de tiempo” del deseado, pero prometió que llegarán “ahí” y que lograrán que Cuba sea libre.
En el teatro Manuel Artime de la Pequeña Habana, que lleva el nombre de uno de los brigadistas de la fallida invasión de Bahía Cochinos (Cuba), en 1961, Trump expuso las líneas maestras de la revisión que ha decidido hacer en la política de normalización de relaciones con la isla iniciada por su antecesor Barack Obama.
Sin embargo numerosos analistas señalan que algunas de las medidas dispuestas no serán de implementación sencilla. Y tal como sucedió durante los más de 50 años de vigencia del embargo, también se pone en dudas el beneficio concreto para la democratización cubana. En suma una nueva apuesta sin éxito asegurado.
SUSCRIBITE a esta promo especial