TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Saber despedirse es aprender a estar vivo

Por GABRIELA GADDI (*)

¿Cuántas veces en nuestro cotidiano nos permitimos una pausa? ¿Cuán a menudo nos damos la oportunidad de recibir un momento silencioso, en donde sólo seamos absorbidos por el instante, deleitados por él y en él; gozando de su plenitud y perfección? Así como esa pausa suele resultar bastante desconocida en nuestro diálogo mental, así como el vacío nos resulta lejano en nuestro adentro e, incluso, hasta atemorizante; también atiborramos nuestro afuera de objetos, personas, haceres y falsas necesidades.

¿Qué hay detrás del acto acumulativo? ¿Qué acción refleja, qué escape, significa el atesoramiento de cosas que ya no utilizamos, de personas que ya no nutren nuestro ahora, de recuerdos que no aportan a nuestro presente –sino que nos alejan de él-, de deseos que no conducen a nada, más que a alimentar la cadena de falsa necesidad, sin jamás permitirnos sentirnos satisfechos?.

Para nutrir la vida, hay que rodearse de ella. Alimentarse de lo que late, lo que vibra, lo que nace, lo que está en movimiento. De aquello que nos inspira con su presencia; ayudándonos a estar despiertos y creativos; conscientes y agradecidos.

Permitirnos, en el cotidiano, un momento de reconocimiento y reencuentro con nuestra verdad, observando qué de todo lo que nos rodea ya no dispensa vida, y atreviéndonos a dejarlo ir, para que siga su curso. Liberándonos uno del otro, agradecidos por el encuentro; ha de ser un muy buen hábito a incorporar. “Para que el aire circule, es necesario que un espacio se abra. Para que la vida brote, ha de haber un sitio que la reciba”, y así habremos de darnos cuenta que al liberar lo viejo, no estaremos perdiendo nada, sino al revés. Estaremos dando lugar a la providencia, para que se manifieste con la misteriosa y creativa novedad de un nuevo encuentro, de un nuevo inicio, de una nueva presencia, que nos permita descubrir otras formas de nosotros mismos: manteniendo viva la mutable danza del camino de nuestros días.

(*) Profesora de yoga

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD