Argentina ofreció una tasa de interés anual del 7,9% en dólares en su bono a cien años del lunes -frente a tasas de entre el 3% y el 5% en otros países de la región y del 1% en Estados Unidos-, pero la estrella de la era macrista han sido las Letras del Banco Central (Lebacs) en pesos, a una tasa anual del 26,25%.
Combinadas con un dólar estable, que en algunos momentos se depreció frente al peso, permitieron obtener picos de rentabilidad de hasta el 50% en 2016.
La bicicleta financiera es una vieja conocida de la vida eonómica argentina.
Con esta operatioria: se cambian dólares a pesos para comprar Lebac a 35 días y luego se vuelven a comprar dólares y se reinicia la rueda.
DIFICULTADES
Tormentas externas como el Brexit, el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos, el último escándalo político de Michel Temer en Brasil y la decisión de Morgan Stanley de mantener a Argentina como un mercado de frontera en vez de ascenderlo a emergente han provocado ligeras turbulencias en la moneda local que han hecho que algunos inversores de Wall Street abandonen la operatoria, pero otros aún se mantienen en carrera.
De cada cinco dólares que ingresaron los extranjeros a Argentina este año, cuatro fueron a parar al sector financiero y uno al productivo, según los balances cambiarios del Banco Central: 4.000 millones de dólares frente a 1.071 millones de dólares en los primeros cinco meses de 2017.
Las altas tasas de interés que paga Argentina para bajar la inflación explican la fiesta especulativo; la desconfianza de los inversores extranjeros en la estabilidad argentina a largo plazo, justifican la sequía de inversiones productivas. La mezcla hace que muy pocos tomen el riesgo de invertir en la economía real cuando es más fácil y rápido ganar con la burbuja financiera.
Según las consultora Ecolatina el mercado financiero tiene alta liquidez y si las condiciones cambian, pueden salir rápidamente. El mercado real requiere apostar a largo plazo y para muchos inversores internacionales el panorama se mantiene incierto y más con la incertidumbre electoral, dice Federico Semeniuk, gerente de estrategias financieras de la consultora Ecolatina, en referencia a los comicios legislativos del 22 de octubre. Los países que pagan tasas similares ofrecen un contexto mucho más riesgoso, como ser Ucrania, Uzbekistán, Mongolia, Uganda e Irán, entre otros. Argentina cerró 2016 con una recesión del 2,3% (moderada ligeramente en el segundo semestre), pero este 2017 empieza a crecer con timidez: el PBI aumentó un 1,1% en el primer trimestre.
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