Online y para todo el mundo, los discos se consiguen mucho antes en Spotify que en las bateas. Igual que El mató, otra banda platense se sumó a la tendencia: Quiso dar lástima y se quedó sin nada.
La banda está formada por Lisandro Butler (voz, guitarra y coros), Natalia Maisano (saxo y voz), Francisco Zambano (guitarra y coros), Alfonso Duarte (baterías), Pablo Busti (teclados), Damián Fredes (guitarras) y Felipe Spinoso (bajo y coros).
“39 saltos” vio la luz hace una semana y ofrece pasajes y climas variados. En ese abanico conviven las referencias playeras de “Miramar” y las mochileras en “Bolsonera”.
“Río ruido” fue otro de los temas que habían quedado afuera del primer álbum. En la metamorfosis, la banda abandonó el rasgo rioplatense para quedarse en el género de rock alternativo.
Claro que fue un proceso trabajoso y hasta arriesgado. De ahí el nombre de la placa, que contó con el trabajo aliado de Gualberto De Orta y Eduardo Carreras en la grabación, más la mezcla de Matías Sorokin, actual guitarrista de Guasones.
Los primeros videojuegos de hace más de dos décadas tuvieron su homenaje en el arte de tapa y en el diseño, que quedaron a cargo de Lucas Borzi y Lisando López Castillo.
El disco además ilustra situaciones cotidianas, como el traqueteo de una camioneta en la ruta. Y hasta incluye el homenaje a un grupo multimedia, que se llama igual que la canción que los homenajea: “Brazo armado”.
Tan largo como extraño, el nombre del grupo remite a una anécdota cercana a ellos, que con el tiempo se convirtió en una suerte de consejo: “Tratá siempre de no dar lástima”, dice el cantante.
SUSCRIBITE a esta promo especial