Otra vez el caos en el centro platense. En esta oportunidad se trató de un reclamo de un pequeño grupo de vendedores ambulantes que hizo una protesta con epicentro en 7 y 47 y tuvo serias consecuencias en numerosas cuadras a la redonda. El humo constante generó trastornos en los locales comerciales de la zona, donde fue casi imposible mantener abiertas las puertas, lo que sumado a una drástica reducción del paso peatonal terminó generando estragos en las cajas registradoras de la zona. Ante ese panorama, la Municipalidad fue a la Justicia y realizó una denuncia penal para que se investigue y sancione a los responsables y a quienes participaron del piquete.
Los vendedores ambulantes decidieron cerca del mediodía de ayer hacer fuego en el medio de la calle 47, a la altura de 7. También prendieron fuego en la esquina de 8 y 47. De esta manera, la mayoría de los locales del microcentro fueron invadidos por la densa humareda.
Ante esa situación, que se mantuvo durante varias horas, la Municipalidad resolvió hacer una denuncia penal por la obstrucción al paso vehicular.
Aunque hubo una conversación entre funcionarios del área de Control Ciudadano y un sector de los vendedores ambulantes, la misma no terminó con resultados positivos. Según indicó Roberto Di Grazia, titular de la dependencia de 20 y 50, “los operativos continuarán en el centro contra la venta ambulante, actividad que no está permitida. Se tiene que abrir una mesa de diálogo y los vendedores deben acogerse a las normas”.
Desde la Municipalidad informaron que “desde el comienzo de la gestión, se busca darle transparencia y un marco de legalidad a los distintos tipos de comerciantes y feriantes. En ese marco, hay situaciones que generan un peligro debido a que determinados productos no cumplen ningún tipo de control previo; en otros casos son competencia desleal frente al comerciante que cumple con sus obligaciones tributarias; y a su vez, otros registran reiteradas denuncias por ocupación, obstaculización y disturbios en la vía pública y los espacios verdes”.
Agregaron fuentes oficiales que “esos trabajos se llevan adelante de manera integrada entre cinco secretarías municipales como Convivencia y Control Ciudadano; Seguridad y Justicia; Espacios Públicos y Gestión Ambiental; Desarrollo Social: y Planeamiento Urbano y Desarrollo Económico”.
También mencionan que “se realizan controles permanentes en la vía pública, para controlar manteros; como en plazas y parques, para verificar las condiciones de venta de los feriantes. Con los objetivos de mejorar la organización, control, acompañamiento y presencia del Estado, la Comuna ha hecho posible una reducción de la venta informal en la ciudad”.
Explican desde la Comuna que la venta ambulante vulnera la ley 11.723, (de Propiedad Intelectual); la 22.362, de Patentes y Marcas; la 22.415, de Contrabando; y la 24.769 (Régimen Penal Tributario), dictadas por el Congreso.
Además, durante los controles los inspectores exigen el cumplimiento de los artículos 129, 132 y 133 de la Ordenanza Municipal Nº 6147/85, vinculados a la obstrucción y comercialización en la vía pública, y toman como medida cautelar el “decomiso”, establecido en los artículos 21 y 373 de la misma norma, explicaron voceros oficiales.
TRANSITO CAOTICO
La protesta derivó en varios cortes de tránsito a la vez: 7 y 49; 8 y 47; 7 y 46. El flujo vehicular fue derivado a las calles 6 y 4 para los que transitaban en sentido descendente y por 8 y 10 para los que circulaban en sentido ascendente.
En el medio, los usuarios de micros tuvieron que adivinar por dónde pasaban las unidades, en el medio del caos, por lo que muchos pasajeros perdieron los ómnibus que habitualmente toman para ir a trabajar o volver a sus viviendas tras la jornada laboral.
La protesta también afectó las salidas y entradas de las escuelas, ya que muchos llegaron demorados en el turno tarde, y otros tuvieron que esperar un largo rato para volver a casa tras haber cumplido con el turno mañana.
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