Pablo Diego López (54), chofer del taxi disco 453, se presentó ayer por la madrugada en la sede de la subcomisaría La Unión para denunciar que había sido blanco de un robo, que incluyó el vehículo con el que estaba trabajando.
Se trata de un Chevrolet Corsa, patente JWR-326, que después apareció abandonado en las calles 135 y 526, al parecer, sin ningún daño aparente.
El asalto, de acuerdo a la exposición del conductor, tuvo lugar en 32 y 140, lugar al que llevó a dos supuestos pasajeros desde 44 y 31.
Sin embargo, finalizado el trayecto, lejos de pagar por su costo, una de las personas que se encontraba en el asiento trasero, le apoyó un elemento metálico en la espalda, no pudiendo precisar si se trataba de un arma de fuego o un cuchillo.
En esas circunstancias, para evitar un mal mayor, no opuso resistencia y permitió que los ladrones fugaran con el coche, unos 1.200 pesos de la recaudación, el celular y algo de documentación.
LLAMO AL 911
No está claro si fue gracias a la ayuda de un vecino, que le facilitó un teléfono, pero lo cierto es que López pudo llamar al 911, por lo que una comitiva del Comando de Patrulla fue en su ayuda y lo trasladó a la seccional.
Como se sabe, durante el mes de mayo último hubo cinco taxistas que resultaron heridos -por balazos o puñaladas- en diferentes robos ocurridos en la Región.
Ante este panorama preocupante, resurgen los reclamos por mayor seguridad.
Así lo adelantó Juan Carlos Berón, titular del sindicato que los nuclea.
Desde que asumió ese cargo en 2001, Berón vio pasar “una cantidad increíble” de conductores lastimados durante asaltos en pleno trabajo. También recordó que hubo “entre tres y cuatro” taxistas asesinados.
Como se dijo, sólo en mayo hubo cinco choferes que terminaron internados en hospitales tras ser agredidos por ladrones violentos. El panorama incluyó “varios hechos que por miedo no fueron denunciados”, señaló el líder sindical.
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