El Concejo Deliberante sancionó ayer la modificación a la ordenanza que establece la obligación para los lugares públicos de contar con sillas adaptadas a personas con obesidad.
Se trata de una iniciativa del concejal radical Claudio Frangul, por la que ahora se estableció que confiterías, salas de espectáculos, cines y restaurantes deberán contar con al menos el 10% de su mobiliario acondicionado para personas con esta enfermedad, así como se establecieron las medidas que debe tener un asiento de este tipo: al menos 85 centímetro de ancho y 75 centímetros de profundidad.
Aquellos establecimientos que incumplan con la norma que apunta a incluir a las personas obesas en todos los ámbitos sociales, serán multados con hasta los 180 mil pesos, sujeto a criterio del juez de Faltas.
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