Depende del lugar en el que se declaren los síntomas, la enfermedad neumocócica puede adquirir una u otra denominación: neumonía, meningitis, infección en la sangre e inflamación del oído. Pero en todos los casos se trata de una bacteria llamada Streptococcus pneumoniae (neumococo) responsable, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la muerte de 1,6 millones de personas al año en todo el mundo.
Un estudio reciente determinó que gracias a las nuevas y mejores vacunas, la enfermedad neumocócica en los más pequeños, los niños menores de 2 años, está disminuyendo en América Latina; en cambio, la carga de la enfermedad estaría cambiando hacia la población de mayor edad.
El esquema secuencial consiste en la aplicación de la vacuna conjugada contra neumococo 13 valente y luego la vacuna contra neumococo polisacárida 23 valente. La vacuna 13 valente produce mayores concentraciones de anticuerpos y tiene estudios de eficacia contra neumonía en personas mayores. La vacuna de 23 polisacáridos ofrece un mayor espectro de protección contra distintos tipos de neumococo que la 13 valente y también brinda protección contra las formas graves o invasivas de enfermedad neumocócica. De esta forma, la aplicación de ambas vacunas asegura una mejor protección para los grupos de adultos de mayor riesgo, como mayores de 65 años, adultos de cualquier edad con inmunosupresión, enfermedad pulmonar o cardíaca crónica, tabaquismo, alcoholismo, diabetes, enfermedad renal y hepática crónica, entre otras.
DOCTOR PABLO BONVEHÍ
Miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).
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