Se dice que en épocas de crisis agudizar el ingenio para encontrar oportunidades donde nadie las ve es la clave para la supervivencia. Así lo entendió Iván Pavelic - 28 años -, un estudiante de sociología que desde hace 3 años impulsa a través del reciclado de basura, un emprendimiento para insertar a desocupados en el mercado laboral.
“El proyecto se llama Swahili y la premisa es generar un producto con alta durabilidad, resistente, estético y con una característica esencial, que sea totalmente reciclado por personas y organizaciones sin oportunidades”, resumió el emprendedor.
En ese marco, se confeccionan mochilas, fundas, bolsas y cartucheras; todo está realizado con lona de carteles que se usan en al vía publica por poco tiempo y luego se descartan. También se emplean las bolsas de alimentos para perros.
El material lo reciben de donaciones de terceros, de organismos públicos y privados; luego se limpia, se corta y se confecciona el producto. Además esas acciones articulan oportunidades laborales para gente a la que le cuesta encontrar trabajo con una actividad que sirve para minimizar el impacto ambiental que produce la basura.
EDUCACION INCOMPLETA
“Estamos trabajando con personas que no tienen acceso al empleo formal o directamente están excluidas del sistema laboral, tanto por tener una educación incompleta o nula y por discriminación”, apuntó el director de Swahili y agregó que el emprendimiento se lleva adelante en el barrio “Los Coquitos” de Melchor Romero y ya se pudo poner a un trabajador en blanco que nunca había tenido acceso a una obra social, ni había realizado aportes.
Además se prevé que el proyecto puede desarrollarse de manera exitosa con los reclusos, en cooperativas o con mujeres víctimas de violencia.
Desde la entidad se destaca el beneficio ambiental que se logra al desarrollar un producto que incorpora la mayor cantidad de residuos posibles y el beneficio económico porque se desarrolla una empresa rentable con una economía sustentable.
Se busca que los productos sean innovadores, estéticos y originales. “Cada pieza es única, ya que los retazos son cortados a mano minuciosamente y luego combinados entre sí, las piezas son únicas”, señaló el emprendedor.
“Proponemos que se hagan talleres de reciclado en las escuelas, universidades y distintos puntos del país para generar concientización del uso del plástico, y comenzar a fomentar una educación vinculada a la problemática de la basura”, concluyó el director de Swahili.
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