Mientras que la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, aseguró ayer que no aceptaría un desplazamiento de su cargo mediante un decreto, trascendió que hoy el fiscal federal Eduardo Taiano pedirá que la funcionaria sea convocada a indagatoria en la causa en que se investiga las supuestas irregularidades en la compra de un edificio para la Procuración, en 2013, por más de $ 43 millones.
En una extensa entrevista ayer a una radio porteña, admitió irregularidades en esa operación pero desligó responsabilidades. En su entorno apuntan contra “un empleado infiel”,
En manos del juez federal Julián Ercolini quedará la decisión de sí la cita a la Procuradora o no.
Más temprano, Gils Carbó afirmó que “de ninguna manera” tiene una vinculación política con el kirchnerismo y que “no” es “opositora ni militante, y siento rechazo y desilusión cuando me llaman la enemiga del Gobierno”.
AL ESTILO MADURO
“Más que algo personal lo veo como un afán de concentración del poder y eso es el motivo por el cual siento el compromiso de quedarme en mi cargo”, sostuvo la funcionaria, y advirtió que sería “un escándalo” que el Gobierno intentara removerla de su cargo “al mejor estilo Nicolás Maduro”.
La Procuradora denunció que hay una “difamación” en su contra y que ve “con preocupación un crecimiento de la violencia contra el sistema judicial”, al mencionar que “ya ha habido jueces federales que denunciaron presiones” y que “los jueces laborales están expuestos a una campaña de hostigamiento constante”.
SUSCRIBITE a esta promo especial