La noticia del fallecimiento de Domingo "Pinino" Esportuno fue recibida con enorme pesar por todos los que lo conocieron durante los 50 años en los que, sin faltar un solo día, se ubicaba a las puertas del colegio a vender cubanitos y golosinas.
"Formaba parte de la escuela", comentó con tristeza Sergio Figueiredo, director del Albert Thomas. "En el '78, cuando yo entré a la escuela como alumno, ya se lo podía ver a Pinino vendiendo los cubanitos en la puerta. No faltó un solo día".
Nacido en Rosario pero radicado en La Plata desde 1945, Pinino se ganó el cariño de todos. "Colocaba una mesita con una de esas latas viejas de galletitas y vendía los cubanitos. Daba consejos, si no tenías plata para pagarle te decía 'me lo pagás cuando puedas' y nos prestaba El Gráfico para leer", dijo el director.
Pinino recibe el último adiós de sus amigos en 2 entre 40 y 41 desde las 6 de la tarde de hoy. "Cuando terminan las vacaciones y vuelvan las clases le haremos un homenaje en la escuela", terminó Figueiredo.
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