El arresto preventivo del ex presidente peruano Ollanta Humala y su esposa, Nadine Heredia, dejó ayer dividida a la sociedad peruana, entre los que califican la medida “de justa” y los que la consideran “apresurada”.
La situación jurídica de Humala, quien hace menos de un año ocupaba el Palacio de Gobierno, no pasó inadvertida para los ciudadanos, que en su mayoría lo eligieron presidente hace seis años.
También se valoró la disposición de Humala y Heredia de entregarse instantes después de que el magistrado ordenara su detención.
Y reclamaron que también los ex mandatarios Alejandro Toledo y Alan García, como Humala acusados por el caso de corrupción de corrupción de Odebrecht, se presenten ante la Justicia. Toledo tiene una orden de captura internacional por presuntamente haber recibido 20 millones de dólares en sobornos y García también está investigado por la Fiscalía. (EFE)
SUSCRIBITE a esta promo especial