Varios días ininterrumpidos de lluvia y humedad dejaron numerosas calles anegadas en distintos lugares de la Región. Como símbolo de su lucha para que se pavimenten las calles, en barrio Malvinas, los vecinos apelaron al humor y armaron un muñeco, pero de barro.
Es que si algo abunda en la zona de 153 y 34 es el barro que se formó por la acumulación del agua de lluvia.
Desde 154 a 152 de 34 a 38 ayer se observaba un resbaladizo lodazal, las huellas de los autos cuyos conductores tuvieron que acelerar con decisión para no quedar empantanados y hasta vehículos que tuvieron que quedar estacionados a varias cuadras de donde viven sus dueños porque no pudieron atravesar los sectores donde la acumulación del agua fue importante.
“Tanto las calles 153 como 154 están a la miseria, caen un par de gotas y ya se ponen como un chiquero, peor ahora que la semana pasada llovió varios días seguidos”, señaló Manuel Gómez, un vecino de 34 bis y 153.
También se comunicó con EL DIA la gente de calle 59 y 153 y se denunció que esa zona “está intransitable. Se han hecho arreglos que duran sólo un día. Hicimos varios reclamos pero nada se soluciona”, indicaron.
Además tuvieron serias complicaciones con las calles los vecinos de 12 y 147, en Berisso.
En ese lugar se renovó el reclamo para que se arreglen las calles que todavía son de tierra.
“Hace siete meses que venimos reclamando a la Municipalidad por la reparación de esta calle. Arreglaron la 147, pero la 12 es intransitable no sólo para los autos sino también para los vecinos que quieren caminar por allí”, dijeron los frentistas.
En la intersección de 10 y 128, Berisso, los vecinos consignaron que “ni siquiera se puede caminar” y sostuvieron que el Municipio de esa ciudad los ignora.
“Todos los días vivimos así”, dijo uno de los vecinos que además contó que desde hace 8 años piden con insistencia que se arreglen las calles para no quedar aislados en cuanto llueve.
“Tenemos la esperanza de que compartiendo esto en las redes y con la prensa por fin nos escuchen”, comentó otro vecino.
Se remarcó que “tanto la gestión anterior como la actual de Nedela no nos hacen caso. Hicimos el reclamo un montón de veces”, denunció un vecino.
La gente de ese barrio también denunció presiones del municipio para que cesaran los reclamos, motivo por el cual prefirieron no dar sus nombres.
“El delegado anda presionando a los vecinos para que no se quejen”, comentó una frentista de 128.
Se agregó que las calles, que pertenecen al barrio de Villa Argüello, se encuentran en un estado casi permanente de barro.
En ese contexto, no sólo les resulta complicado a los vecinos transitar en auto, moto o bicicleta, sino que tampoco pueden hacerlo a pie, ya que el barrial alcanza también la zona de las veredas.
“Incluso cuando pasan varios días sin lluvia, ni humedad es imposible”, añadió una joven madre con bronca porque remarcó que hay días que por esa razón sus hijos no pueden ir a la escuela.
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