La gente mira incrédula las vidrieras, como si en la mayoría de los comercios, lejos de liquidarse se hubiera “sincerado” el valor real de las cosas. Siguen vacíos aquellos comercios en los que este año se le aplicó a los productos aumentos que superaron ampliamente los índices inflacionarios y el 20 o el 30 por ciento real que recibió la mayoría de los trabajadores como recomposición salarial. Es que sin plata, no hay cartel promocional que pueda hacer entrar a los clientes y solo se ve movimiento en los negocios que arrancaron el invierno con precios acomodados y ahora liquidan “en serio”, allí la gente aprovecha las oportunidades y el comerciante puede sentir el “clinc” de la caja.
SUSCRIBITE a esta promo especial