Cada vez más chicos y desafiantes, la presencia de los menores que roban causa sorpresa en todos los que los ven aparecer por primera vez en la puerta del negocio donde trabajan.
Tal vez el caso que más resaltó fue el que se dio en una librería de 520 entre 141 y 142 de La Granja, hace un mes. Los responsables fueron dos chicos y ninguno pareció tener más de ocho años. De hecho, el que se llevó los billetes de la caja aparenta tener, como mucho, seis.
También llamativo en aquel caso fue que actuaron delante de la empleada y no esgrimieron un arma. Sólo mostraron la jactancia de moverse impunemente por el local, mientras la desafiaban: “Dale, llamá a la policía”. Se llevaron alrededor de 900 pesos y cuentan en el barrio que hay otros comerciantes que “vieron a estos chicos y también les tienen miedo”.
A esos mismos menores les achacan otros casos cometidos a metros de la Gobernación. Uno fue en un local de ropa de 5 y 51, donde entraron corriendo y abrieron la caja. Enfrente, sobre la avenida, también hubo caso días atrás, que fue aún más violento. Para la chica que atendía un local de decoración, los tres nenes aparentaban edades menores a las que reconocen oficialmente: cinco, ocho y 14 años.
“Siempre se meten donde ven mujeres solas. La vez pasada tiraron piedras al frente del local. Tenemos que trabajar con miedo. Es probable que paguemos una seguridad privada”, dijeron allí.
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