El cineasta Luis Ortega ofrece en “Lulú” una vibrante combinación entre salvajismo y ternura, entre lirismo y realismo sucio, a través de la historia del loco amor entre dos “outsiders”, dos enamorados encarnados por Ailín Salas y Nahuel Pérez Biscayart, que eligen crear su propio universo y sus propias leyes dentro de una sociedad que los excluye, en una propuesta que se podrá ver en la Ciudad mañana a las 22, en el Cine Select, en el marco del Ciclo Miradas Latinas.
La última película del ganador del Martín Fierro por “Historia de un clan” (un premio que intentó subastar para terminar “Lulú”) sigue los pasos de estos dos vagabundos, que se mueven y actúan libres como el viento, y a través de ellos expresa una sensibilidad única, una forma de actuar imprevisible, sin prejuicios ni temores, que generalmente es anulada o perseguida por el resentimiento público y las convenciones sociales.
En esta comedia picaresca llena de vitalidad y locura, en la que la vida se asume como un presente lúdico continuo, y donde la ternura logra sobreponerse a la violencia cotidiana, Ortega sigue los pasos inciertos de Ludmila y Lucas, dos jóvenes intempestivos atravesados por oscuras historias familiares, que ocupan una casilla abandonada al costado de la avenida Del Libertador, debajo de un monumento.
IMPREVISIBLES
Explosivos e imprevisibles, los personajes de “Lulú” se mueven entonces con total desparpajo, sin frenos, como si la vida fuera “una celebración aparentemente inusitada, sin motivo”, afirmó el director de “Caja negra” y “Monoblock”, quien ahora prepara una nueva película, esta vez sobre la vida del asesino serial Carlos Robledo Puch.
“Inventar un mundo es la única manera de salirte con la tuya. Pero la libertad tiene consecuencias que a veces terminan encerrándote en una cárcel. Son cosas que podes hacer en las películas. La realidad es un sueño más complejo”, dijo sobre esta exploración de la libertad el cineasta del clan.
Ortega dio un cierre a la película apresurado, pero, disconforme, no la estrenó hasta que consiguió el dinero para volver a montarla y mostrar una versión que se asemejara a lo que quería.
“Muchas veces en las películas independientes salís a rodar con lo que tenés o no salís. Y al no tener esa contención económica la estructura narrativa varía. Pierde en esa solidez convencional, pero quizá gana en vitalidad. Esta película siempre estuvo construida como una novela picaresca, y sentí que la había cerrado por cansancio y tantas deudas, pero habían quedado muchas escenas afuera, como en la que Lucas le enseña a unos niños a masticar y tirar besos al mismo tiempo”, contó el director respecto al proceso.
Mañana a las 22 en el Cine Select, 50 entre 6 y 7
extranjero
Guillermo Pfening se pierde en la traducción en una Nueva York “fotogénica” pero “real” en “Nadie nos mira”, la tercera cinta de Julia Solomonoff que retrata la llegada de un actor argentino a la Gran Manzana en busca de un destino: demasiado rubio para hacer de latino y con un acento demasiado fuerte para hacer de cualquier otra cosa, Nico no encaja y se ve obligado a hacer malabares para sobrevivir, mientras se resiste a la idea de volver derrotado.
“Nadie nos mira” es un retrato con dos vértices: “La película explora el placer de la libertad y el anonimato del emigrante urbano moderno y su contracara; la soledad, el aislamiento y la falta de raíces”, dice la realizadora, quien coloca a su personaje en una Nueva York hostil, alejada del romanticismo neoyorkino al que nos tiene acostumbrados Hollywood.
Pfening, ganador en el prestigioso festival de cine independiente Tribeca como mejor actor, habita así en su aventura melancólica una Nueva York “más real, menos postal, menos turística. Pero también por eso más excitante”. Una aventura que tras su paso por la cartelera comercial, llega al Cine Select en el marco del Ciclo de Cine Nacional, auspiciado por el INCAA.
Kusturica
Primavera en tiempos de guerra. Cada día, un lechero atraviesa el frente en burro, esquivando las balas para llevar su preciada mercancía a los soldados. Bendecido por la suerte en su misión, amado por una hermosa aldeana, un futuro apacible parece esperarle… hasta que la llegada de una misteriosa mujer italiana da un vuelco a su vida. Así comienza una historia de amor prohibido y apasionado que sumergirá a ambos en una serie de aventuras fantásticas y peligrosas.
Con Monica Bellucci como protagonista y la dirección de Emir Kusturica.
Sábado a las 22 en el Cine Select, 50 entre 6 y 7.
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