A una semana de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reviviese mediante un decreto al Consejo Nacional del Espacio, sectores del gobierno norteamericano planean crear una quinta fuerza: los “Space Corps”.
La propuesta, impulsada por el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, intenta llegar al Senado y lo que propone es tomar las actuales misiones espaciales de la Fuerza Aérea y dárselas a una nueva rama cuya única misión sería centrarse en el espacio.
Actualmente, la Fuerza Aérea ayuda con operaciones espaciales, comando y control de satélites, entre otras cosas. Este tipo de misiones pasarían a ser controladas por el Cuerpo Espacial.
Los Space Corps tendrían su propio servicio militar que formaría parte del Departamento de la Fuerza Aérea, similar a como el Cuerpo de Marines es parte del Departamento de la Armada. Además contarían con un nuevo jefe de cuatro estrellas del Cuerpo Espacial que se convertiría en el octavo miembro del Estado Mayor Conjunto de Jefes.
La idea fue cobrando fuerza en el último tiempo, con lobbystas empujando al proyecto para que llegue al Senado y el Departamento de Defensa dando el visto bueno.
Sin embargo, la Fuerza Aérea se opone firmemente, porque consideran que "el Pentágono es bastante complicado, y esto hará que sea más complejo, que se agreguen más cajas al organigrama".
Con todo, las amenazas de China y Rusia en esta nueva carrera espacial mantienen la luz de alerta encendida en el Estado norteamericano.
Según la Agencia de Inteligencia de Defensa, Rusia quiere obtener más poder en el espacio porque cree que ganar la supremacía allí le permitirá imponerse en futuras guerras en este planeta. Y a finales de 2015, China creó la Fuerza Estratégica de Apoyo, la cual está diseñada para agilizar y mejorar sus misiones espaciales, cibernéticas y de guerra electrónica.
Pero Rusia y China no son las únicas amenazas del espacio. La zona que se encuentra en las afueras de la órbita de la Tierra experimentó en los últimos 50 años una sobrepoblación de satélites comerciales y otros equipos de comunicaciones que países y empresas comerciales fueron ubicando.
Asimismo, hay cientos de equipos militares de diversos países que podrían ser hackeados y utilizados ofensivamente.
Esta situación genera una acumulación de desechos espaciales que amenazan a todo el equipo espacial comercial y militar que orbita el planeta.
En ese sentido, la NASA estima que hay 20.000 piezas de escombros más grandes que una pelota de béisbol en órbita alrededor de la Tierra, cerca de 500.000 piezas de escombros del tamaño un poco menores, y muchos millones de piezas que son demasiado pequeñas para registrarse.
De controlar estos escombros también se haría cargo el Cuerpo Espacial, garantizando la seguridad de los equipos mediante la vigilancia de las amenazas físicas y cibernéticas contra los medios de comunicación y navegación de los Estados Unidos.
Por el momento, todo parece sacado de una novela de ciencia ficción y todavía no cuenta con la suficiente fuerza como para hacerse realidad. No obstante, las cartas fueron puestas sobre la mesa y Trump es amigo de los anuncios grandilocuentes, así que no sería descabellado que finalmente el proyecto tenga luz verde.
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